¿Cuándo es el mejor momento del día para estudiar?

Uno de esos debates eternos entre estudiantes y una pregunta que nos viene a la cabeza cuando estamos empezando un nuevo curso o una de tantas veces que nos proponemos ordenar nuestro horario para sacarle más partido, bien por algún cambio en nuestras rutinas o por acabar con nuestra obsesión con procrastinar.

 

Obviamente no todo el mundo tiene la misma disponibilidad para organizarse, si sólo puedes estudiar a unas horas del día, esas son las mejores horas para que estudies, no hay duda, ya puedes dejar de leer y aplicar esa máxima. Pero y si pudieras organizar tu horario como quieras ¿cuándo sería el mejor momento del día para estudiar?

Como cualquiera puede imaginar ésta pregunta no tiene una respuesta definitiva, ya que cada persona es un mundo, entre otros tópicos sobre diferencias personales. Por tanto si esperabas encontrar una respuesta clara y concisa, no la hay y quien diga lo contrario miente. Con este artículo voy a intentar que nunca tengas que volver a leer al respecto de esta cuestión y así ahorrarás tiempo para lo que quieras, estudiar incluso.

 

¿Qué dice la ciencia?

La ciencia afirma que nuestros ciclos de vigilia y sueño están gobernados por los ritmos circadianos, famosos desde que el 2017 los descubrimientos asociados a ellos fueran premiados con el Nobel de Medicina.

 

En resumen los ritmos circadianos de las personas son los cambios en las variables biológicas en ciclos de 24 horas aproximadamente. Un ejemplo típico es la temperatura del cuerpo que va cambiando a lo largo del día. Dichos ritmos por tanto influyen en nuestro rendimiento a lo largo del día, aunque las recientes investigaciones sobre cómo afectan concretamente al estudio no tienen conclusiones aplicables ni generalizables todavía.

 

Además para complicar más el tema, esto sólo es una parte de la historia, una amplia variedad de factores externos también afectan al momento óptimo de estudio de cada persona, desde aspectos culturales, geográficos, estilos de vida personales y un largo etc.

 

Por tanto las ideas que puedes utilizar para ayudarte en la decisión de cuando estudiar es conocer los beneficios que tiene estudiar en cada momento y valorar cuales se ajustan mejor a ti.

 

La dicotomía habitual, sobre si eres una persona de mañanas o un ave nocturna está sobredimensionada. Los estudios muestran que para la mayoría de personas no existe una predilección hacia ninguna de las dos teóricas formas de ser y que las preferencias van cambiando con la edad. Los jóvenes significativamente prefieren estudiar por la noche más que las personas mayores.

 

Beneficios de estudiar por el día

No es difícil argumentar a favor de estudiar por el día. Todo el mundo está de acuerdo en que por las mañanas estamos más frescos, tras un sueño reparador se afronta el día con la cabeza despejada y energía.

Durante el día es menos probable que necesites utilizar luz artificial. La luz solar tiene el espectro óptimo para mantenerte alerta sin afectar a tus ritmos circadianos. Por otro lado la luz artificial se ha demostrado que interrumpe nuestros ciclos de sueño, de ahí que la mayoría de los médicos del sueño recomienden exponerse a la menor cantidad posible de luz artificial durante la noche, incluidas las pantallas de TV, ordenadores y teléfonos inteligentes.

 

Ir con los horarios del mundo que te rodea también facilita el estudio, poder preguntar dudas a compañeros o los responsables del curso o estudiar en grupo será más fácil.

 

Beneficios de estudiar por las noches

Pero si eres uno de los estudiantes que te sientes más cómodo estudiando por la noche, también existen razones por las cuales este momento del día puede ser interesante.

 

 

La ventaja más obvia de estudiar de noche es la abundancia de paz y tranquilidad que tienes. La noche es cuando las personas están más relajadas, tranquilas y contemplativas. Ese entorno puede ser exactamente lo que algunas personas necesitan para vaciar la cabeza de otros asuntos y tenerla preparada para el estudio. Existen muchas historias anecdóticas sobre genios creativos que se desbloquean a altas horas de la noche.

 

Si descubres que no puedes obtener un gran avance en un proyecto durante el día, echarle un vistazo por la noche significa que literalmente estás viendo el problema con otros ojos.

 

Riesgos de estudiar por la noche

El gran riesgo de estudiar de noche es que puedes perder la noción del tiempo y acabar durmiendo menos. Y ese es el gran enemigo del estudiante. Una rutina fuerte con horas límite para cuando dejas de estudiar y comienzas a dormir te ayudará a no romper esos ritmos circadianos que rigen los patrones de tu cuerpo.

 

La cafeína es otra tentación del estudio nocturno. Cuando el cansancio comienza a aparecer, la tentación de tomarse un café o una bebida energética puede ser muy grande. Para ello debes tener en cuenta que la cafeína tarda 4 horas en desaparecer de tu organismo y que si no controlas cuando la tomas y cómo te afecta es probable que su efecto venga acompañado de problemas para conciliar el sueño más tarde.

 

Entonces ¿cuál es el mejor tiempo para estudiar?

Todo depende de tu estilo de vida y preferencias. Por ejemplo si eres un adulto y vuelves a estudiar después de un largo tiempo alejado, verás que los días diurnos son mucho más adecuados ya que estás acostumbrado a trabajar o estar activo durante el día.

 

Una vez determinemos que momento del día es mejor para estudiar utiliza la fantástica técnica de la prueba y error elegir la que mejor resultado te dé. Y si estás leyendo esto en vez de estudiar, ¡ponte a estudiar! Y recuerda que el factor más importante para todos es asegurarse de dormir lo suficiente.

 

Para más sobre los ritmos circacianos